lunes, 20 de septiembre de 2010

inconcluso





Yo soy de esas personas que nada termina, de esos que se propone algo y lo deja a medio camino, todo inconcluso. Soy bueno para pasarme rollos, crear metas que ni siquiera comienzo a trabajar para cumplirlas.

Puedo dar varios ejemplos de lo que estoy diciendo, el primero tiene relación con la carrera que nunca terminé, y esa fué la carrera de criminalistica, debido a que se cerró por que no era valida en ninguna universidad, no tenia futuro, lo que me sirvió como excusa ante mis padres, así pude esconder mi desmotivación por estudiar algo que finalmente no me gustaba, tuve suerte.

Otro ejemplo que deja muy claro mi tendencia a no cumplir todo lo que me propongo es el haber instaurado una relación de dos años con una mina que me gustaba mucho, durante esos dos años fuimos amigos, nos contábamos todo, desde un principio siempre me gustó, pero a medida que iba pasando el tiempo fui postergando el momento en que se lo diría y hasta que se hizo imposible, había pasado a ser su mejor amigo y no me aceptaría como algo mas, así que todas esas noches en las que planeaba y planeaba confesarme fueron en vano.

Podría contar muchas situaciones sobre como no sigo cumpliendo lo que me propongo, pero me detendré en algo que recuerdo y me genera incertidumbre debido a que todavía no me queda claro.

Comenzó cuando decidí inscribirme en un taller de autoconocimiento, el taller era dirigido por un joven psicólogo casi recién egresado. En esa época no hacia nada, me pasaba todo el tiempo pensando en algo que estudiar al año siguiente, ya no aguantaba la presión de mis padres, así que para matar el tiempo decidí asistir al taller y conocerme, descubrir realmente lo que me gustaba. Por ese entonces tenia un gran gusto por las novelas y la escritura, escribia mucho pero nunca terminaba lo que escribia ni los pseudos poemas que se me ocurrian ni las novelas, me enredaba en detalles o simplemente no encontraba el final para cada historia, sin embargo no quería pensar en estudiar algo relacionado con aquello ya que me daba miedo planear tanto si después no lo cumpliría. Por eso mismo deje que ese taller me entregara las respuestas.


FIN


Las malas lenguas dicen que quien escribió esto nunca asistió al taller, otros dicen que el taller nunca se hizo.