Estar en un bar de la plaza de maipu y terminar pidiendole casi todos los datos (incluyendo el mail)a la mesera es una jugarreta para ver que sale.
miro hacia el frente y veo un monton de gente exaltada tomando cerveza y entre ellos estaba una mina de como 30 años junto con unos oficinistas paltones sacandole fotos a sus grandes pechos -posa para mi- le decian, y ella mostraba sus tetas con una cara hot mientras fumaba un cigarro sonriendo a la camara.
tanta calentura y tanta baba corria por estos hombres que los llegue a encontrar hasta graciosos. en cambio nosotros preferimos preguntarle el nombre a la mesera con pinta de veinteañera.